domingo, 6 de mayo de 2018

Comentario crónica de una muerte anunciada

TEXTO


Pura Vicario le contó a mi madre que se había acostado a las once de la noche después de que las hijas mayores la ayudaron a poner un poco de orden en los estragos de la boda. Como a las diez, cuando todavía quedaban algunos borrachos cantando en el patio, Ángela Vicario había mandado a pedir una maletita de cosas personales que estaba en el ropero de su dormitorio, y ella quiso mandarle también una maleta con ropa de diario, pero el recadero estaba de prisa. Se había dormido a fondo cuando tocaron a la puerta. «Fueron tres toques muy despacio -le contó a mi madre-, pero tenían esa cosa rara de las malas noticias.» Le contó que había abierto la puerta sin encender la luz para no despertar a nadie, y vio a Bayardo San Román en el resplandor del farol público, con la camisa de seda sin abotonar y los pantalones de fantasía sostenidos con tirantes elásticos. «Tenía ese color verde de los sueños», le dijo Pura Vicario a mi madre. Ángela Vicario estaba en la sombra, de modo que sólo la vio cuando Bayardo San Román la agarró por el brazo y la puso en la luz. Llevaba el traje de raso en piltrafas y estaba envuelta con una toalla hasta la cintura. Pura Vicario creyó que se habían desbarrancado con el automóvil y estaban muertos en el fondo del precipicio.
  • Ave María Purísima -dijo aterrada-. Contesten si todavía son de este mundo.
Bayardo San Román no entró, sino que empujó con suavidad a su esposa hacia el interior de la casa, sin decir una palabra. Después besó a Pura Vicario en la mejilla y le habló con una voz de muy hondo desaliento pero con mucha ternura.
- Gracias por todo, madre -le dijo-. Usted es una santa.
Sólo Pura Vicario supo lo que hizo en las dos horas siguientes, y se fue a la muerte con su secreto. «Lo único que recuerdo es que me sostenía por el pelo con una mano y me golpeaba con la otra con tanta rabia que pensé que me iba a matar», me contó Ángela Vicario. Pero hasta eso lo hizo con tanto sigilo, que su marido y sus hijas mayores, dormidos en los otros cuartos, no se enteraron de nada hasta el amanecer cuando ya estaba consumado el desastre.

Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada


COMENTARIO fragmento de la obra " CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA".


1. Organización del texto según las ideas


Este fragmento pertenece al segundo capítulo  de la obra "Crónica de una muerte anunciada" de Gabriel García Márquez"(1981), autor representativo del Realismo Mágico, movimiento artístico donde se encuadra la novela cuya parte es objeto de comentario.
Se trata de un texto narrativo donde el autor reproduce testimonios, diálogos y sucesos acaecidos a los personajes y actos que ocurrirán después.


Así, en el primer párrafo del texto, a modo de introducción da testimonio de lo que le contó su madre acerca de los preliminares acontecidos en la casa de la familia Vicario tras la boda de su hija y hasta que su marido la regresara esa misma noche, de una manera inesperada, inadecuada , intempestiva y lúgubre.


A continuación, ante el pavor de la madre,  se produce un diálogo entre ésta y el esposo de su hija, Ángela Vicario, quienes comparten en secreto algo, que pudiera ser la razón por la cual empuja a su esposa para que entre en la casa familiar, dejando entrever que no es santa como su madre. Esta parte termina con la frase "Usted es una santa".


Finalmente, el autor como narrador reproduce, en el último párrafo,  el testimonio de la hija sobre las agresiones físicas y violentas que recibió de su madre a consecuencia de su deshonra, a la vez que opina sobre la manera en la que lo hizo todo para no despertar a los otros miembros de su familia, que dormían en la casa, así como su consideración de desastre por todo lo acontecido y testimoniado esa noche.


2. Enuncia el tema


La deshonra familiar y el repudio de Bayardo San Román hacia su esposa, Ángela Vicario.


3. Haz un breve resumen


Se describe como Pura Vicario experimenta el regreso de su hija recién casada y cómo la golpea y castiga, después de que Bayardo San Román la devolviera a su casa, repudiando a la misma.


4. Haz un comentario


Partiendo de la temática central de la obra "el destino trágico o la fatalidad", en esta parte de la novela se relaciona con la honra y el repudio del marido hacia la esposa, como algo trágico para los cónyuges y para sus familias.


El honor es una cualidad humana latente en este texto, por supuesto el del sexo masculino, ya que por algún motivo deshonroso el marido ha devuelto a la esposa a su familia, con el consiguiente desastre que esto le supondrá a la misma. El pensamiento machista en cuanto al sometimiento de la mujer al hombre en la relación de pareja era algo común en el momento histórico y social en la que se escribió esta obra, así como la deshonra para una familia cuando una hija era señalada por no llegar "virgen" al matrimonio. Las hijas que fueran descubiertas eran repudiadas y castigadas en vida.


Este pensamiento de deshonra familiar y acusación popular de la mujer por su experiencia sexual antes de llegar al matrimonio, ya no está tan implantado entre las familias, hombres y mujeres de la sociedad avanzada en la que vivimos. Se ha producido un avance positivo en cuanto a la educación y aceptación del desarrollo personal de la sexualidad de cada persona, independientemente si se es hombre o mujer.


No obstante, en lo que atañe a la violencia, ya no se dan casos de agresiones de padres a hijas por suponer de ellas un comportamiento deshonroso, pero sí se siguen produciendo agresiones entre parejas, por violencia de género, con predominio del sexo masculino sobre el femenino, respondiendo a comportamientos machistas y que no son bien vistos y aceptados en la sociedad actual. En el presente, ni se devuelve a la esposa a su familia, ni se debiera ejercer agresión o coacción hacia ella.


La mujer dispone de los mismos derechos que el hombre, cosa que sería impensable en el momento de la obra.  La honra de una familia ya no se ve dañada por los comportamientos y relaciones de pareja antes de llegar al matrimonio de las mujeres que puedan integrarla, sino más bien con la capacidad de respeto que demuestre hacia las mismas y la capacidad de velar por sus derechos en caso de vulnerabilidad o ataque a los mismos.


Una madre, hoy en día, no querría para su hija un esposo que actuara como el protagonista.


JAVIER ESCOBAR CRIADO
2º DE BACHILLERATO

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